Venid y lo veréis

Las comunidades de fe y luz somos comunidades de participación y accesibilidad.

Ana Berástegui Pedro-Viejo y Jorge Úbeda Gómez, Fe y Luz

Fe y luz es un movimiento de comunidades cristianas de encuentro que ponen en su centro a las personas con discapacidad intelectual, uno de los grupos de personas más maltratados, excluidos e invisibilizados a lo largo de toda la historia, las diversas culturas y, también, las religiones.

Acogida e inclusión

Es difícil de explicar lo que supone vivir en comunidad con estas personas, por eso os invitamos a conocernos: venid y lo veréis. Si venís a vernos un día, veréis que las personas con discapacidad intelectual, como todas las personas, necesitan estar con otros, pertenecer a algo y ser acogidos. Dar a estas personas la oportunidad de relacionarse y participar, de ser escuchadas, comprendidas y acogidas hace emerger sus capacidades, sus virtudes y su alegría. Así, veréis que somos comunidades de acogida e inclusión. Si seguís un poco más, veréis que las personas con discapacidad nos necesitan, pero nosotros también los necesitamos a ellos.

Ellos nos colocan, a los supuestamente normales, delante de nuestra propia fragilidad, de nuestra dependencia y de nuestra necesidad con sus gozos y sus sombras; y se convierten en un camino de encuentro con lo más profundo, desnudo y hermoso de nosotros mismos y de la naturaleza humana. No se tratará ya de superar la discapacidad sino de compartirla, de experimentarla como algo que nos une y de acogerla. Así, veréis que somos comunidades de reconocimiento y aceptación. Si echáis a andar con nosotros, veréis que la persona con discapacidad intelectual tiene la necesidad y la capacidad de desarrollar una vida espiritual plena, independientemente de sus dificultades.

Participación y accesibilidad

Pero para desarrollar esta espiritualidad necesita que la reconozcamos como sujeto de una relación con Dios que le ama, le llama y busca su compañía, y que desarrollemos las oportunidades, los apoyos y los escenarios en los que desplegar esta vida espiritual en el seno de sus comunidades y sus iglesias. Así, las comunidades de fe y luz somos comunidades de participación y accesibilidad. Si os quedáis con nosotros veréis, finalmente, lo que estaba desde el principio: un descubrimiento que nos convierte en comunidades proféticas. Veréis que las personas con discapacidad son hijos queridos de Dios, creados a su imagen y semejanza, que nos conducen hacia Él y nos revelan el rostro de un Dios que, de una manera misteriosa, también tiene discapacidad. www.feyluz.org

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