Humildad y perdón

Editorial de la revista Galilea.153 número 7 dedicada al perdón como actitud de fondo.

(Editorial núm. 7, M. Àngels Termes)

El perdón como actitud de fondo

Este número de Galilela.153 lo dedicamos al perdón, al perdón como actitud de fondo. Hemos obviado el sacramento del perdón, aunque en algún artículo se hable de él, como el de Sergi d’Assís Gelpí. El artículo nos explica su experiencia como sacerdote que confiesa.

Pero básicamente, como ya he dicho, hemos querido tratar el perdón como actitud de fondo. Es decir, la actitud de perdonar. Por ejemplo ante la muerte anunciada, en enfermos terminales. Hacemos una incursión en alguno de los distintos lenguajes para acercarnos al perdón, como pueden ser el del cine o el de los espacios arquitectónicos. Además de las dificultades que encontramos para acercar el perdón a los jóvenes. La aportación de Joan Torra, muy interesante, que nos remite a los inicios de la Iglesia, cuando la Eucaristía tenía la dimensión del perdón o remisión de los pecados. Tal vez debería recuperarse… Porque el perdón, como nos recuerda Dolores Aleixandre, es un nuevo nacimiento. Y la entrevista a Joan Morera, que nos aporta ideas muy sugerentes sobre la noviolencia activa a partir de les actitudes de Jesús, ideas que podríamos trabajar en grupo o individualmente para poder llevarlas a la práctica.

Cuarema, camino de perdón

Durante la Cuaresma, hemos podido escuchar varios evangelios que hablaban del perdón. El cuarto domingo se proclamó la parábola del hijo pródigo (Lucas 15,1-3.11-32), con el perdón al hijo menor dado en abundancia por el padre y la negación del perdón por parte del hijo mayor. El quinto domingo, el texto de la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8,1-11) donde Jesús la perdona de forma evidente: «Tampoco yo te condeno».

Y el Domingo de Ramos, en el texto de la pasión según san Lucas, resonaron dos frases de perdón dichas por Jesús en la cruz. Una era una oración de intercesión ante el Padre por los que le estaban crucificando: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lucas 23,34) y la otra iba dirigida a uno de los malhechores crucificado junto a él: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lucas 23,43).

Humildad para perdonar

Estas frases son una buena enseñanza para cuando se nos presenta la oportunidad de perdonar a un hermano. Jesús, en la cruz, perdona desde su anonadamiento (se ha hecho nada) máximo y nos enseña que debemos perdonar también desde nuestro anonadamiento, nuestra humildad. No podemos perdonar desde un nivel «superior», desde creernos que somos mejores… necesitamos la humildad para poder perdonar de verdad a los demás.

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