La casa de las pequeñas alegrías

«Dice un proverbio zen que “las cosas grandes son grandes; en cambio, las cosas pequeñas son grandes si las miramos de cerca”. Esto es lo que he intentado mostrar en estas páginas. En lugares donde pocas veces hay curaciones y grandes acontecimientos he encontrado “pequeñas cosas” que son como gotas que llenan de color y claridad toda una vida. En cualquier lugar hay coraje, generosidad, amistad, solidaridad, amor incondicional… Depende de nosotros hacer de nuestra existencia una casa de amor y de acogida. De hecho, al final de nuestra vida seremos tan solo amor dado y derramado por Dios, como un regalo, en nuestros corazones…» (David Masobro, autor).

David Masobro, La casa de las pequeñas alegrías (Emaús 138), Barcelona: CPL 2017