Comunicación es participación

(Maria-Josep Hernàndez) Un instrumento imprescindible para favorecer la participación es la comunicación. Favorecer que lo que hacemos en la parroquia pueda ser conocido, tanto por nuestra comunidad como por el entorno.
Demos prioridad a la comunicación interna: incluso en una pequeña parroquia, puede ocurrir que los distintos grupos no estén al corriente de las actividades de los demás. Podemos utilizar todos los medios posibles: la hoja parroquial, pequeños carteles de una actividad, programas de mano de actividades y servicios, correo electrónico (si tenemos base de datos de las personas activas en la parroquia). Es ideal tener una página web. Aunque sea sencilla, es muy recomendable. Y con todo esto, está bien que toda comunicación permita interactuar, poniendo claramente de quien y dónde podemos obtener más información: un teléfono, un lugar donde dirigirnos y horario de atención.
En lo que se refiere a la comunicación externa, también es importante. En nuestro pueblo, barrio o ciudad seguro que hay radio y prensa local. En el caso de Barcelona, hay publicaciones de barrio y medios de comunicación de distrito. Contactemos con ellos y facilitémosles, por correo electrónico, la información que creamos que podrán difundir. Si tienen página web que recoge noticias, acompañemos el escrito con una fotografía. En el texto, seamos breves y que se nos entienda bien. Pensemos que los medios locales suelen hacerse eco de la información de las parroquias… si estas se la hacen llegar.
Seguramente también hacemos actividades que los grandes medios pueden publicar. A veces una experiencia positiva es bueno compartirla, pero a menudo pensamos que no nos harán caso. ¡Pero no tiene porqué ser así! Pondré un ejemplo: cuando el comedor social de mi parroquia cumplió un año, decidimos dar a conocer la experiencia. Hicimos un pequeño comunicado de prensa, y lo mandamos a diversos medios, también de ámbito nacional. Contra el pronóstico de algunos –«solo se fijan en la Iglesia para hablar de lo que está mal»– muchos dieron la noticia, prensa y medios audiovisuales. Esto sirvió para conseguir más apoyos para el comedor y para compartir una experiencia positiva en un contexto tan duro como el de la crisis económica.
Acabaré con dos recomendaciones. La primera es elegir a una sola persona que canalice la información (sea interna o externa). Esto es positivo para evitar informaciones contradictorias y para que todo el mundo sepa a quién dirigirse para difundir o ampliar una información. Y la segunda recomendación es ir con mucho cuidado con las redes sociales: Facebook, Twitter… Hay que abrir una página si realmente se puede atender y estar pendientes de ella día a día. Si no, mejor otras opciones, o difundir en Facebook a través de los perfiles individuales de las personas implicadas.
En un mundo cada vez más interconectado, ¡no menospreciemos el papel y la importancia de comunicar!

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